lunes, 22 de julio de 2013

Los Chaperones no son cosa del pasado


Una ley de Nueva York requiere que los modelos tengan chaperones y certificados

El día 12 de junio del corriente año, se aprobó una enmienda a la ley laboral mediante la cual los menores que presten servicios en las pasarelas o como modelos de catálogo tendrán que estar acompañados por chaperones o por sus tutores legales. Asimismo, las agencias de modelaje deberán tener un certificado mediante el cual se pueda comprobar que las condiciones de trabajo de los menores son las adecuadas.
 

Esta ley, que en poco parece afectarnos por estas latitudes, es en verdad admirable ya que además de todo lo dicho, los menores no podrán trabajar en esta industria si sus carreras terminan dificultando su aprendizaje y para completar todo lo dicho, las agencias deberán también crear un fideicomiso con el 15% de las ganancias de estos niños y adolescentes, de modo que el dinero que ganaron no quede por entero a disposición de sus padres o agentes.

En nuestro país la industria del modelaje se encuentra en crecimiento, cada vez hay más academias que ofrecen cursos de modelaje, oportunidades de trabajo y sobre todo, una carrera que promete fama y dinero. La realidad de la industria del modelaje, dista de ser color de rosa, miles de niños, aún menores al año, son iniciados en el modelaje, algunos sin suerte y otros con un futuro prometedor.

Recuerdo que en mi primer año de facultad, se discutió el tema del modelaje en una clase y la pregunta que nos formuló el profesor era si el concepto de “servicios propios de su edad” que establece el Código Civil  en el artículo 259, se podía aplicar al modelaje. La respuesta a esta pregunta, incluso hoy, es difícil. Un niño menor a un año, sin tener la más mínima idea de qué es lo que está pasando, se ve de pronto yendo de casting en casting y de ser seleccionado, el niño tendrá que someterse a una sesión de fotos o grabación con las horas que eso implica.

Por eso creo que la respuesta a esa pregunta además de ser jurídicamente complicada, conlleva matices culturales y me animaría decir que hasta morales. Porque si bien  no existe una prohibición a texto expreso, tampoco hay ningún parámetro que nos ayude a determinar cuándo algo es normal y cuándo deja de serlo. Seguramente, hace unos años, a nadie se le ocurriría llevar a su hijo a un casting, al menos no en nuestro país, y si alguien lo hacía, probablemente fuera tachado de explotador o algo por el estilo. Hoy en día, ya no podemos decir lo mismo, lo normal es un concepto abstracto, que irá cambiando al mismo paso que la Sociedad.

El Derecho per se, no es inmune a los cambios, a las modas, y si no, solo basta hacer un racconto de las leyes aprobadas en los últimos años, que demuestran que cada día que pasa, es como un vendaval, y que el Derecho es la morada donde habita la Sociedad, si las bases de la misma no son firmes, entonces todo se lo lleva el viento.

<a href="http://www.flickr.com/photos/garryknight/5372548477/" title="In Fashion por garryknight, en Flickr"><img src="http://farm6.staticflickr.com/5249/5372548477_25aec6c7e0.jpg" width="500" height="333" alt="In Fashion"></a>

 


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