Esto es algo que según los expertos sirve para
mejorar el contacto cliente – profesional así como para crearse un nicho dentro
de la jungla profesional.
Sin embargo, después de hacer un recorrido por el
floreciente mundo de los blogs jurídicos he notado algunas cosas que por
decirlo de alguna manera, son preocupantes:
Primero,
la falta de protección al contenido de dichos blogs. Cuando el blog deja de ser
un pasatiempo y se convierte en parte del trabajo, es justo que el mismo sea
reconocido y no es precisamente poniendo el nombre y la foto como el trabajo
adquiere relevancia sino patentándolo. Si bien somos parte de la cultura del “compartir”
y del “me gusta”; tener una licencia es en muchos casos gratis y solo demora
unos minutos.
Segundo, no
tener un dominio propio. La mejor manera de estar protegidos (y atraer tráfico)
es tener un dominio propio, la desventaja es que los dominios son pagos. La
mayoría de los que recién nos adentramos a la jungla no podemos invertir en uno
más el programa de cuenta segura, etc. Sin embargo, existen algunos dominios
gratuitos pero debo confesarles que son un tanto peculiares y complejos por lo
que ante la duda, es preferible esperar
Tercero,
no tener una fan page. Hay que admitirlo, el que no está en Facebook, no está
en el mundo y no tener una fan page es
un error ya que dependiendo de la configuración que le demos a nuestro blog, la
gente podrá o no seguirnos y además no todo el mundo sabe cómo seguir un blog,
que puede ser bastante complicado si el seguidor en potencia no tiene un blog
propio.
Cuarto,
no tener una cuenta en Twitter que haga referencia al blog. Señores/as este es
un mundo globalizado y principalmente es el mundo de las redes; no hay excusa
para no tener una fan page y una cuenta de Twitter. Lo bueno de esta red social
es que nos permite seguir a aquellas personas que nos resultan de interés y
atraer clientes.
Quinto
y último, confundir nuestro perfil personal con nuestro
perfil laboral. Debemos tener esto muy en claro, es muy bueno hacer contactos y
mucho mejor hacer amigos, pero esas fotos de la fiesta de disfraces a la que asistimos
hace unos meses, no representan la mejor imagen profesional. Por eso, solo
debemos agregar a nuestro perfil personal a aquellas personas que conocemos;
separar el perfil profesional del personal es clave, en especial con las
notificaciones de “has sido etiquetado”.
Saludos

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